Breviario acerca de la medicina prehispánica de México
Bol Col Mex Urol | 3 julio, 2020

Recibido: marzo 2020
Aceptado: abril 2020

 

Correspondencia:
Héctor Diego Berea y Domínguez
titobd123@hotmail.com

 

Este artículo debe citarse como
Berea y Domínguez HD. Breviario acerca medicina prehispánica de México. Bol Col Mex Urol 2020;1-4.

 

La dificultad de remontarnos a lo prehispánico estriba en la escasez de documentos confiables y en lo intrincado del pensamiento indígena; solo los textos de los cronistas, principalmente frailes, y códices nos abren la puerta hacia la medicina precortesiana.

Inicio con la descripción que Torquemada hace de los habitantes del nuevo mundo: los describe de buenos cuerpos, inclinándose a delgados, pero con una buena y proporcionada distribución física.

Su alimentación se basaba en derivados del maíz, pescado y otros animales acuáticos: langosta, camarones grandes, renacuajos y semillas de amaranto.

Cabe mencionar que había desigualdad en el tipo de alimentación entre los habitantes, según las descripciones de Bernal Díaz del Castillo causaban asombro las comidas de Moctezuma, pues le preparaban hasta trescientos platillos que no llegaba a consumir ni con todo su séquito. No obstante, la mayoría del pueblo estaba mal nutrido. A pesar de ello ofrendaban su vida a las deidades que necesitaban de su sangre, con la esperanza de algún día tener acceso al tipo de alimentación, que era reservada para la nobleza.

Tema por demás importante y apasionante era saber las enfermedades que existían entonces y cuáles aparecieron después del contacto con el viejo mundo. Para realizar los estudios fue necesario investigar en restos humanos, detritus, reportes, representaciones gráficas, etc. Las narraciones de la época concuerdan en que antes de la llegada de los Europeos, los nativos de estas tierras vivían sanos.

A finales del siglo XVI el cronista Juan Bautista, descendiente de los Reyes de Texcoco, señaló que dejando aparte a niños y viejos, poca gente moría a causa de alguna enfermedad. Según los textos, algunos de los padecimientos que supuestamente tenían los habitantes, por mencionar algunas, eran: diarrea con sangre y parasitósis intestinal con mayor frecuencia, debido al consumo de productos lacustres que incluían algas provenientes de aguas con elevada contaminación fecal, incluso se relacionan con lo anterior otros padecimientos como: hemorroides, sarna, enfermedades oculares y problemas del aparato respiratorio; destacan lesiones relacionadas con tuberculosis, por supuesto estas son elucubraciones, porque no puede asegurarse la coexistencia del bacilo de Koch.

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