Dr. Luis Carlos Sánchez Martínez
Bol Col Mex Urol | 3 febrero, 2021
Bol Col Mex Urol 2021;36:1-3.
Mario Alberto Martínez Romero

Hacer una semblanza de una vida tan llena de acontecimientos es una gran pretensión. Esta es más bien la carta al amigo por los múltiples recuerdos vividos en un largo tiempo. El Dr. Luis Carlos Sánchez fue producto de la generación del decenio de 1950, o cercano a esa fecha. Nació el 25 de agosto de 1949 en la Ciudad de México, esos tiempos convulsos, cohorte demográfica de los baby boomers (1946 y 1964); posterior a la segunda guerra mundial, Guerra de Corea, Vietnam, la Revolución Cubana. En México, la Huelga de maestros, Movimiento ferrocarrilero, la Huelga de Médicos que casi paralizó al país y el Movimiento Estudiantil de 1968 que marcó nuestro pensamiento y actuar, de hecho, él participó en este movimiento, encontrándose en la Escuela de Medicina en primer año y en una guardia del comité de lucha en la Facultad de Medicina de la UNAM, fue sorprendido por la bayoneta de un soldado, era un mes frío de otoño, los despojaron de la ropa y con golpes y lenguaje soez, castrense, les dijeron que se iban a morir. Afortunadamente, esto no sucedió y la vida siguió su curso.

 

Sin embargo, esto y la vivencia social del barrio donde uno nacía, y donde nos teníamos que hacer respetar con los puños, definió su carácter.

 

Estudió la primaria en la escuela Felipe Carrillo Puerto, de 1956-1961, y la Secundaria en la Diurna 16 Pedro Díaz, de 1962-1964.

 

La gran mayoría en esa época deseábamos estudiar una carrera profesional en la UNAM, buscábamos pasar el examen de admisión en las preparatorias, para después, con buen promedio, lograr el pase automático a las facultades. Ingresó a la Preparatoria 2 en 1965 y terminó en la Preparatoria 9 en 1967.

 

Ingresó a la Facultad de Medicina de la UNAM de 1968 a 1971. En 1972 llevó a cabo su internado de pregrado en el Hospital General de México. Presentó su examen profesional el 20 de septiembre de 1973. Se fue al servicio social al bello estado de Sinaloa, en la comunidad del Carrizo, donde conoció a su esposa: Doña Juanita Ruvalcaba Nieto, con quien se casó el 16 de enero de 1974 y compartieron 46 años de matrimonio. Procrearon a: Tania, Williams, Nelson e Itzel, quien decidió incursionar en la misma profesión que su padre.

 

El Dr. Luis Carlos Sánchez realizó la residencia en el Hospital General de la Raza, de 1974 a 1978. Antes, llevó a cabo la residencial rotatoria y un año de cirugía general.

 

En 1975, durante mi rotación, siendo aún residente, tuve la oportunidad de conocer al Dr. Luis Carlos Sánchez en el servicio de Cirugía. Siempre proyectó autoridad, era de carácter fuerte y firme.   Un hombre de trabajo arduo y continuo, pues durante las guardias, después de que los médicos en rotación terminábamos con las historias clínicas de los ingresos de pacientes programados, frecuentemente nos incitaba por las madrugadas a visitar el área de urgencias para ver si había alguna cirugía por realizar y al amanecer había que atender aquellas que estaban programadas… él era incansable.

 

Para el año 1977 él era en el Hospital General de la Raza R3.

 

No éramos compañeros de guardia, pero nuestro trato era frecuente y el ambiente cordial y de camaradería, fue un aprendizaje mutuo.

 

Presentó su examen final de la especialidad el 20 de junio de 1978 y su tesis de posgrado se tituló: “Análisis clínico de 38 casos de adenocarcinoma renal”. Obtuvo el diploma de la especialidad   en Urología el 15 de marzo de 1982.

 

Cuando finalizó le comenté que me interesaba realizar mi tesis acerca del tratamiento y seguimiento de las metástasis de adenocarcinoma renal y él me dio doscientas tarjetas de resúmenes de artículos bibliográficos; estas estaban perfectamente sintetizadas y en orden, mismas que fueron de gran utilidad para mi trabajo en esa época( fue una muestra más de su desapego a lo material, de su compromiso y entrega hacía sus residentes y compañeros).

 

Fungió como ayudante de profesor A en la cátedra de Urología clínica, del 2 de enero de 1977 al 31 de diciembre de 1977, con nombramiento universitario. Fue Socio Titular del Colegio Mexicano de Urología desde 1980, siempre con gran entrega y pasión, con gran sentimiento de pertenencia.

 

Fue profesor de asignatura A, pregrado (fisiopatología) en la facultad de estudios superiores Zaragoza UNAM de 1980 a 2012.

 

Miembro fundador de la Asociación Nacional de Urólogos egresados del Centro Médico La Raza, y presidente de ANUER en el bienio de 1993 a 1995, tiempo en el que exitosamente organizó los congresos V y VI de dicha asociación.

 

Fue nombrado miembro del Comité Académico de Urología de la UNAM el 13 de enero de 2003.

 

El 23 de marzo de 1995, obtuvo su certificación del Consejo Mexicano de Urología con una participación destacada.

 

Obtuvo el diploma de reconocimiento UNAM al Mérito Universitario por su labor académica de 25 años en mayo 2005.

 

Obtuvo el nombramiento de jefe del Departamento de Urología de la UMAE del Hospital de Especialidades Dr. Antonio Fraga Mouret, del Centro Médico Nacional La Raza, el 16 de agosto de 2007, que ocupó hasta el día de su fallecimiento.

 

Fue Presidente del Colegio Mexicano de Urología Nacional, bienio 2008 -2009.

Presidente del Consejo Nacional Mexicano de Urología, bienio 2011-2012.

 

Publicó un sinfín de artículos de la especialidad, ponderó el hábito de publicar entre sus residentes y fortaleció con su trabajo científico al Boletín del Colegio Mexicano de Urología.

 

Pero ¿quién era el Dr. Luis Carlos Sánchez como persona? nuestra gran amistad me permite definirlo como un hombre de carácter determinante, pero noble, y amistoso, siempre dispuesto a escuchar y ayudar a quien acudía a él; era directo y honesto, sin doble moral, amigo de verdad, fiel a sus convicciones y a sus grandes amores, el Colegio Mexicano de Urología y la Asociación Nacional de Egresados de La Raza ANUER. Mostraba gran interés por la academia, de hecho, en los hospitales en los que hizo sustituciones organizaba cursos y talleres de Urología.

 

El Dr Luis Carlos Sánchez era muy institucional, disfrutaba de su cargo como jefe de Urología y la convivencia con los residentes. Nunca mostro interés por jubilarse y su equipo de trabajo, amigos y colegas tampoco lo deseamos, saber que estaba en el hospital nos alentaba, era como nuestra Alma Mater, la mayoría nos acostumbramos a pedir y recibir consejos, dirección y apoyo en su lenguaje tan particular.

 

Vivió y murió en el Hospital de Especialidades Centro Médico Nacional La Raza, que hasta el final lo arropó y despidió con la gloria del deber cumplido. Falleció el 23 de octubre 2020, día del médico… que hasta en eso lo marcó su profesión.

 

Descanse en paz, mi gran compañero y maestro de varias generaciones de médicos residentes.

 

Estarás siempre en la memoria de tus amigos, de nuestro querido Colegio Mexicano de Urología y de la ANUER.

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