Neuromodulación sacra recargable para tratar la vejiga hiperactiva
Bol Col Mex Urol | 14 agosto, 2020

Sr. Editor:

El síndrome de la vejiga hiperactiva consiste en una urgencia urinaria, normalmente acompañada de micción frecuente, que puede conllevar también incontinencia urinaria de urgencia. Históricamente para tratar esta patología, se ha utilizado la neuromodulación sacra (SNM) usando un dispositivo no recargable que requiere el remplazo quirúrgico a los 4-5 años. Con el objetivo de eliminar la necesidad de cirugías de reemplazo, reducir los riesgos quirúrgicos y los costos de atención sanitaria; los estudios científicos de los últimos años han propuesto el uso de la terapia de neuromodulación sacra mediante un dispositivo recargable que pueda llegar a durar hasta quince años.1,2

En el estudio de Blok B et al,3 realizado en 2020 en Países Bajos se evaluó la seguridad y eficacia del sistema SNM recargable en 51 sujetos. Los participantes tenían síndrome de vejiga hiperactiva, confirmado en un diario de micción de 3 días (con más de 8 micciones por día y/o más de 2 episodios de incontinencia durante 72 horas). Los respondedores de prueba se definieron como sujetos que respondieron a 1 mes después del implante. A los 2 años, el 90% de los respondedores de la prueba continuaron respondiendo a la terapia según los criterios del diario de micción. La satisfacción con la terapia fue reportada por el 93% de los sujetos. De los respondedores de la prueba de incontinencia urinaria, el 88% continuó respondiendo a los 2 años, y el 28% estaba completamente seco. No hubo eventos adversos. Por tanto, este tratamiento proporciona mejoras sostenidas clínicamente significativas.

En el estudio de McCrery R et al,4 realizado en 2020 en Estados Unidos se exploró la eficacia de SNM recargable en 129 pacientes con vejiga hiperactiva. A los participantes se les implantó un cable dentado y SNM recargable. A los 6 meses, el 90% de los participantes respondieron a la terapia. La media de episodios de incontinencia de urgencia urinaria por día se redujo de 5.6 ±0.3 al inicio del estudio a 1.3 ±0.2. Los participantes experimentaron una mejora clínicamente significativa. No hubo eventos adversos graves. Por lo tanto este tratamiento es seguro y efectivo, ya que el 90% de los participantes experimentan mejoras clínicas y estadísticamente significativas.

 

Para leer el artículo completo descargue el archivo PDF

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *